Ya no quiero más besos oxidados que me dejan mal sabor de boca. Ya no quiero más sábanas frías porque me envenenan las camas de tacto no conocido. Ya no te guardo rencor, ni pena, ni te guardo despedidas, ni te guardo sexo, no te guardo silencio, no te guardo mis letras, no te guardo canciones, no te guardo mi voz... porque ya no quiero guardarte.
Miento.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario