martes, 15 de diciembre de 2009

Tus detalles son tus destellos.

Adrián Navarro, me encanta tenerte entre mis brazos y notar todos tus huesitos clavándose en mi pecho. Me vuelve loca tu culito de pollo y que te rías cuando lo nombro, que muevas tu cabeza de forma descontrolada, es tu manera de desahogarte cuando te pones nervioso. Cuando caminas, no puedo evitar fijarme en que pareces un avestruz, con tus piernas largas y delgadas y tus movimientos rápidos y descontrolados. Tu risa desmesurada y contagiosa. Me asombra lo blancos que son tus dientes pese a todo lo que fumas, que tus colmillos sean tan afilados y que eso me atraiga tanto. Tus ojos verdes, sobre los que siempre escribo, siempre grandes, siempre hablando, siempre expresivos. Me gusta que tu mirada se pose en mi cara y permitirte analizarla poco a poco, porque sé que tras observarme con cuidado me regalarás una de tus sonrisas de fuego. Me calientas cuando me miras, cuando me tocas, cuando no dices nada, cuando te ríes, cuando cantas, cuando te sientes idiota. Que cantes, tu voz,que no tengas vergüenza, que grites y te vuelvas loco delante de todo el mundo. Admiro que siempre seas tú y que no escondas nada, tus labios de negro, tus 3929389283 gestos y expresiones propias. La agresividad de niño bueno, tus tipicos nervios de los chicos flacos. La manera en la que inflas la boca al fumar y tus hoyitos, que aparecen y desaparecen, aparecen y desaparen... Y por supuesto los pelitos que los adornan. Tus cejas triangulares. Quitarte los calcetines, abrazarte como a ti te gusta, tus calzoncillos de "fish tank". Tus mordiscos en la nariz incluso cuando duelen. Me encanta imitarte. Admiro al once. Extraño tu cama, tus mimos, las duchas, tus polvos, tus besos, tus zumos rosas. Tu música, verte bailando estilo rumbero, ver como te miras a los espejos y haces muecas. Me gusta cuando toses y que seas de vez en cuando una niña. Tu cariño, que me escuches y sobre todo, que me quieras.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Como metido en una lata.

Me buscarás cuando el frío recorra las calles y se te hiele el corazón, cuando te sientas solo y eches de menos el calor de las yemas de mis dedos en tus mejillas. Cuando sientas que poco a poco se te olvida cuáles eran los motivos que te hacían salir y llevar la cabeza bien alta y ya no queden ganas de ser fuerte y defenderte. Cuando no recuerdes que por tus venas corre sangre del 91, cuando te sientas tan pequeño que te creas insignificante. Me buscarás cuando la ansiedad recorra cada uno de tus sentidos, cuando la presión te deje sin aliento, cuando el agua te llegue al cuello. Me llamarás para que alimente tu orgullo, para que te haga sentir el típico nervio de los chicos flacos.

Y por mucho que me duela tenerte así, yo te salvaría una y otra vez

domingo, 13 de diciembre de 2009

Resaca.

-El problema está en que yo ya te quiero.
-...Yo también te quiero.

Y fue un "te quiero" inesperado, con sabor a alcohol e impactante. Un "te quiero" que hizo que el mareo que tenía encima desapareciera en un instante, y de repente, vio como lo que llevaba esperando con tanta ansiedad estaba enfrente y tenía unos enormes ojos verdes que hablaban sin parar. -¿Me quieres?- Siempre había guardado desconfianza a todo aquél que le mostrara que sí, que era una chica "querible", ¿qué creía que era ella?, ¿de verdad pensó que nadie podría admirar un rinconcito de su persona? Allí estaba él, plantado frente a sus ojos azules observando la pintura corrida, sus ojeras de cansancio y seguramente analizando el inagotable movimiento producido por algunas copas más de la cuenta. Pero aun así la observaba como algo bello, como un regalo que no ha sido abierto aun y sus dedos recorrían poco a poco sus rizos rubios, empapados por la lluvia. Ella no podía creer lo que le estaba sucediendo, era él. Era él el que ahora pronunciaba las dos palabras que para ella significaban todo. Y pese a su cansancio y al tremendo colocón que pudiera tener, retuvo esas dos palabras en su cabeza durante toda la noche. Quizá fue por eso que a la mañana siguiente no había cansancio, ni huellas de lo mucho que había bebido, nada de malestar, cuando se vio en el espejo lo único que encontró fue una enorme sonrisa. Y así pensó: otra vez, pequeña, otra vez eres vulnerable y otra vez tienes una cara de atontada que ninguna máscara te podría ocultar. Entonces como siempre, imaginó que todo cambiaría por dos palabras, ella sabía lo ilusa que había sido siempre y lo tremendamente fácil que era hacerle daño. Ese mismo día, en el que él le había pedido salir a tomar algo, no tuvo noticias de él. Por primera vez en dos meses sintió que a él no le apetecía. Después de aquella noche en la que él pronunció las ocho letras que le rompieron los esquemas, ella se sintió de nuevo vacía. ¿Pero qué iba a hacer? Pese a su vulnerabilidad y su ingenuidad, ella no se dejaba pisotear, sacaría fuerzas de donde pudiera y enmascararía las ojeras, el cansancio y la desilusión que de repente reflejaban su cara resacada.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La mentira.



Crecer no es sólo cumplir años, ni soplar velas, crecer conlleva madurar; y madurar, cuestionar. Lo que tú no entiendes es que la vida de una persona no es estática, las personas evolucionan y cambian. Al igual que cuando una persona crezca no le quedarán igual toda la vida los mismos pantalones, yo ya no paso por tu aro, ni me valen tus "porque sí", ni te asiento con la cabeza cuando no estoy de acuerdo, ni voy a ser tu borrega, ni tu sombra o tu reflejo. Porque no te das cuenta de que cometes y has cometido muchos errores tanto en tu vida como para conmigo y aunque intentes transmitírmelos, lo siento, con mi cerebro me basta y mi cabeza me dice que si me equivoco, lo haga creyendo en lo que creo y no en lo que me imponen.

jueves, 19 de noviembre de 2009

seven eleven.

Hoy es 19 de Noviembre, o puede que sea 18, no lo sé bien y no me apetece mirar la fecha. Hace frío, mucho frío. La Laguna está peleona, empieza el invierno cerrado y los cafés calentitos comienzan a ser necesarios. La calle huele a castañas. Es una época en la que hay más parejas caminando de la mano; tal vez para mantener el calorcito o tal vez porque el invierno a mí me pone un poco nostálgica y me fijo más en ese tipo de cosas. Huele a humedad y es imposible controlar mi pelo, odio esta época del año sobre todo por eso. Odio llegar a casa y mirarme al espejo para comprobar que desde que me levanté hasta por la noche me transformo en una puñetera cotufa, pero esas son cuestiones secundarias. Me encanta la luz anaranjada de la calle y el olor a lluvia, aunque que haya lluvia conlleve que haya charcos y que haya charcos, que me resbale más de lo normal. En fin, el tiempo y las castañas me dan igual y me da igual la luz anaranjada porque en estos momentos el núcleo de mi problema eres tú, Adrián. Con esto no quiero decir que el problema seas tú, sino la forma en la que te has metido poco a poco en mi cabeza. Me daba rabia que desde el febrero de 2006 me fuera tan dificil dejarme llevar y contigo sí que puedo. Me encanta cuando agrandas tus ojos cuando me das besitos en la nariz. Que me repitas las mañanas (que por suerte) me puedo quedar en tu casa que ronco. Me encanta cuando pegas tu cara a la mía y me cantas una de esas canciones que te sabes de memoria. Me encanta que me llames preciosa, aunque me ponga roja y te des cuenta y me ponga más roja aun. Me muero cuando me pides que no me vaya o que me quede a dormir. Me gusta tu culo, aunque casi no exista. Me encantan tus cuatro pezones. Tu sonrisa increiblemente blanca pese a todo lo que fumas. Tu olor a tabaco y a ti. Me encantan tus cejas triangulares y los hoyitos que te salen cuando mueves mínimamente la cara. Odio cuando se te escapa llamarme leona.
El caso es que me gustan demasiadas cosas de ti, tú me gustas demasiado y yo no quiero ser algo para pasar el tiempo y para follar. No puedo decirte "te quiero" porque alomejor sería mucho para ti y aunque se me pasa por la cabeza me freno y me lo guardo. Me guardo muchas cosas que por desgracia no te puedo dar porque alomejor eso sería excesivo para ti. Muchas veces cuando tienes los días de bajona y escuchas "suavemente me mata" sé perfectamente en quién estás pensando. Así que lo que pienso muchas veces es qué se supone que tengo que hacer, Adrián.

Disfruto de ti cuando puedo, me acuerdo de ti y te espero siempre, siempre estoy en estado de espera porque tú te lo mereces. Tú me rompes la monotonía y me alivias el día a día cuando todo me va mal. Pero lloro sin llorar cuando me doy cuenta de que no soy tu veneno, y alomejor nunca oiré te quieros de tu boca, ni seré tu niña, ni te mataré suavemente y alomejor siempre estaré en estado de espera, o me cansaré, pero no quiero acostumbrarme a querer sin que me quieran.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Fallo comunicativo.

No me apetece oír gritos, no quiero portazos ni estar encerrada en mi cuarto, ni tener que imaginar todo lo que se me viene encima. No me gusta contar las horas que me quedan para salir de dudas, que mi familia esté enfadada. Detesto forzarme a escuchar canciones deprimentes para desahogarme. Que me interrumpan al hablar, que me coharten sin motivo. No me gusta que me obliguen a permanecer donde no tengo nada más que aportar. Volver a casa y oír cómo todo lo hago mal. Que no me salgan las palabras y que me cueste respirar. Odio cuando el cerebro va demasiado rápido y la lengua no consigue seguirle el ritmo. Hace unos meses que las cosas han cambiado y por desgracia o por suerte yo ya no soy más tu niña, pero seré por siempre la hija que más te quiere en el mundo y eso no lo cambia nada.
Ya no soy la que era y yo también lo noto. Esto se llama crecer y sabíamos que pasaría.

martes, 3 de noviembre de 2009

No creo.

No echo de menos un "nosotros", no añoro más nuestro "nosotros". Me gusta ser yo y que por fin tú, seas tú. Me gusta tener mi rumbo y que tú tengas el tuyo. Soy humana, muy humana. Empujo todo lo que pasó hace dos meses hacia lo más profundo para que nunca pueda flotar en la superficie. Pero un día como estos, irremediablemente acaba por salir y salpica todo con recuerdos que preferiría no guardar en mi cabeza y que no han cicatrizado del todo. Me siento realmente orgullosa de lo que hemos conseguido, pero jamás me gustó el camino que tomamos, el camino que tomaste. Nunca me olvidaré de lo humillada que me he sentido, lo poco valorada y lo mal que me lo has hecho pasar. Y ahora que no me queda rabia alguna, escribo esto para decir que he madurado todo y que lo único que me queda es pena. Pena, porque dos personas que se quisieron tanto llegaron a insultarse. Porque una de ellas mintió, porque las circunstancias fueron tan extremas que no se nos permitió hablar directamente. Y es que ni siquiera fuimos capaces de hablar, porque tú no me guardabas palabras, porque me perdiste el respeto, porque sólo me tenías desprecio. Ahora dos personas que compartieron tanto son dos extraños.
Quiero decirte con esto que nunca leerás, que espero que algún día de alguna manera te des cuenta de lo que nos hiciste y te arrepientas de haber llegado a tal punto. De que te arrepientas de haber menospreciado a la persona que más te quiso en toda tu vida. Quiero que me devuelvas todo en lo que creía antes de que me trataras como quisiste.
Yo ya no creo que nadie pueda llegar a quererme lo suficiente, ni creo en las palabras que me susurran al oído, ni creo en los besos que me regalan por las mañanas y tampoco creo que nadie vuelva a moverse por mí.
No te pido amor.
No te pido cariño.
No te pido comprensión.
No quiero tu amistad.
No quiero nada más de ti.


Tan sólo devuélveme todo eso en lo que creía.

Me gustan los detalles diarios.


Me encanta despertarme a las siete y tener el consuelo de que me espera un vaso de leche con muchos grumitos de cola cao. Me gusta cuando saco la mano por la ventana y pienso que no hace tanto frío, cuando me doy cuenta de lo calentita que está la cama. Me gustan esos días en los que me pongo lo que sea y no me siento fea. Cuando compruebo que empieza el invierno. Me gusta mirar el móvil y ver que tengo algo nuevo. Me encanta coger mi bici todas las mañanas y escuchar música mientras se me hielan las manos con el frío mañanero. Me gustan los dias en los que me encuentro por casualidad un poco de dinero en la maleta y puedo pedirme un café. Cuando descubro una canción nueva y me gusta. Cuando me dan buenas noticias. Me encanta que la gente me sonría porque sí. Cumplir los propósitos del día. Pasar una tarde estudiando y sobrevivir. Me gusta el optimismo. Hacer reír a Nuria. Los batidos de Fresa piña. Comprobar cómo empiezan a colocar en las calles las luces de navidad. Llegar a casa y ver a mi pequeño Milú contento porque estoy de vuelta. Que mi cuarto esté calentito. En un día darme cuenta de cómo ha cambiado todo y cuánto me gusta.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Eres tú.

Cada cuerpo tiene
su armonía y
su desarmonía.
En algunos casos
la suma de armonías
puede ser casi
empalagosa.
En otros
el conjunto
de desarmonías
produce algo mejor
que la belleza.

Son las doce.

Cada siempre lleva
su hueso de jamás
que los jamases tienen
arrebatos de siempres

lunes, 12 de octubre de 2009

Alivio puro.

En este día 12 de octubre he aprendido unas cuantas cosas:
1.- Nunca especules sobre algo de lo que no tienes certeza.
2.- Nunca des nada por hecho.
3.- No creas que la gente es predecible.
4.- El karma existe.

Amor que nace y no hace ruido.

Dicen por ahí que lo que no sale bien de raíz, no puede llegar a ser nada. Y a mí ultimamente en lo que a relaciones se refiere nada me sale bien. Cuanto más ilusionada estoy mayor es el impacto contra el suelo. Todos se comportan de la misma manera: al principio muestran interés, lo pongo fácil, muestro que es correspondido y rápidamente todo está hecho. Así, al día siguiente han conseguido lo que querían y pueden desentenderse.
Contigo no fue así, me gustas y me gustabas de verdad y no quise que lo supieras, jamás te lo dije. Dejé lo que pudiera tener con cualquiera para dártelo a ti, pero tú ni siquiera lo sabes. Todos me decían, déjalo pasar, pues lo que tenga que pasar pasará. También había gente de la opinión contraria: no te quedes sentada viendo como pasa la oportunidad. Yo, por mi forma de ser impulsiva y porque prefiero arrepentirme de lo que hice a arrepentirme de lo que dejé pasar, me decanté más por la segunda. Me lancé y lo conseguí. Pasé una noche increíble contigo y le di importancia, y tanto que se la di. Ése fue mi error. He pasado un día entero viendo tus fotos, repasando cada una de tus palabras y tus gestos. Tu forma de mirarme... Y hoy por la tarde todo quedó en nada cuando comprendí que anoche donde mismo dormía yo, estaba otra.
Sinceramente, mi cabeza ha reseteado tantas y tantas veces que empiezo a cansarme de ilusionarme, y eso que era una de las cosas que más feliz me hacía. Esta vez tú me ilusionaste con todo aquello...

Esto no es más que amor que nace y no hace ruido, versos crudos que anuncian el final de lo que para ti nunca empezó, excusas con pretérito, evidencias evidentes y mi cabeza que de nuevo se rompe en pedazos.

sábado, 10 de octubre de 2009

Veneno.


Cuando hablas de ella tus ojos se abren de par en par; tu voz se hace más débil pero tratas de hablar más alto, como si ella pudiera escucharte así. No consigues afirmar, todo lo que haces es lanzar preguntas al aire, como si tu cabeza repitiera "que hubiera pasado si..." Dices que es el veneno de tu vida, pero para ti ya es imposible, es el despojo de los días que se fueron, la rabia de los días que no llegan.
Estoy destinada a elegir lo que no está a mi alcance, a recordar a tantas otras chicas y a ser la amiga con la que se puede tener sexo, a dosificar la ración de amor que doy y guardarme la ilusión para no derrocharla.


Me pregunto por qué a las personas buenas se les hace tanto daño.
Ojalá yo fuera la cura de tu veneno.

martes, 6 de octubre de 2009

Es tan sólo un momento de debilidad.

Lo que más me molesta no es el hecho de que no me llamen, de que no estén atentos de mi, yo no estoy hecha para eso. Me agobio cuando recibo cinco llamadas en una tarde y tres de ellas son para saber dónde y con quién estoy. Ese no es el asunto, el caso es que quizá esté un poco falta de cariño. Cariño del de verdad. Nunca he sido una persona interesada y mucho menos doy para recibir algo a cambio, pero cuando pasas una tarde increible con el chico que te encanta y luego no hay una señal de "interés", entristece. El núcleo de la cuestión ahora mismo es que dudo que me eches de menos. Dudo mucho que vayas corriendo hasta la otra punta de la ciudad, calculando cada segundo del reloj para conseguir verme "por casualidad" cuando salgo del instituto. Dudo mucho que te quedes hasta las tantas esperando a que me conecte para hablar tres frases e irte a dormir en paz. Dudo mucho que HOY tengas la necesidad de verme.
Miento, el núcleo del problema está en que siempre me preguntan a qué se debe mi falta de confianza, de autoestima o de amor propio... A esto se debe: soy una blandengue y necesito poder apoyarme en alguien que desgraciadamente me gusta mucho. Sí, lo he dicho: mucho.
Así que para ser honesta no me vale con que me beses, que me abraces y me prometas el mundo si luego los días pasan y mientras no te veo vuelves a ser... nada.
Respondo a aquél que se ha preguntado a qué se debe mi falta de aquello que nombré anteriormente. Es absurdo porque sí, me tengo a mí misma, y el amor propio es propio y no debe estar condicionado por los demás (y más psicología barata)... Pero no hablo de los demás: hablo de ti y de unos cuantos como tú.
Todo esto me lleva a pensar que entro por los ojos, pero no llego al corazón. Que soy muy cariñosa y eso da pie a que lo seas conmigo, pero tú no corres a contrarreloj por mí, no tiemblas cuando me ves, ni me pones ojitos, no necesitas verme y tampoco me echas de menos.
Por eso me pregunto qué tengo, no quiero tener "donde elegir", quiero que tú me elijas a mí, y alomejor estoy pidiendo demasiado...
Es tan sólo un momento de debilidad.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Me asusta.

Me asustan las cosquillas que siento cuando me abrazas.
Me llena de miedo que me llames "ámbar" porque mi pelo te recuerda a aquella canción.
Me gustas, me gustas y eso me asusta.

Es el momento.

No recuerdo cuándo la escribí, no recuerdo el motivo ni el instante preciso en el que decidí hacerlo, pero recuerdo que una vez escrita la releí y pensé para mí misma: voy a romperla. Siempre compartí este tipo de cosas con mi madre, y fue ella la que se negó a tirarla. Me pidió que se la regalara, o mas bien, que se la prestara hasta que llegara el momento adecuado para devolvérmela. Y hoy, a las dos menos cuarto, me la ha devuelto cuando yo ni siquiera me acordaba de ella. Sus palabras fueron: "es el momento de que vuelvas a leerla". Y no se equivocaba, es el momento. Estoy feliz y me hace aun más feliz la idea de que sea cierto eso que dicen: "después de la tormenta siempre viene la calma". Mi calma ha llegado y POR FIN, puedo dar por cerrada una etapa de mi vida. Asi que conluiré este "hasta siempre" con la carta que un día escribí, la que nunca leyó y la que nunca llegará a leer. Dice así:


Ha sido difícil tomar esta decisión, tanto, que aun en este momento las lágrimas resbalan por mis mejillas. Me pregunto cuánto tiempo pasará hasta que deje de releer una y otra vez esta carta que se resiste a ser escrita. Quizá nunca llegue a tus manos. No albergo esperanza alguna en que quizá la tinta que baña estas palabras torne un color más claro y e
l optimismo empape esta carta. Sonrío al recordarme meses atrás, es posibble que incluso haya pasado un año de aquello: llamémoslo "inocencia". Era feliz pensando que todo lo que provocaba dicha sensación podría ser eterno. ¿Quién sabe si lo hubiera sido? Pero para ese entonces nada de esto había ocurrido. No considero necesario plasmarlo en este papel, hay sucesos que merecen ser encerrados en la memoria para así madurarlos y conseguirlos trasladar a un lugar donde no puedan causar más daño. Te perdoné muchas veces, las justas para poder volver a ti una y otra vez. Pero mentiría si dijera que mi cabeza olvidó todo aquello. Por eso, aunque cada día me acordaré de los segundos antes de comenzar a escribirte esta carta y los echaré de menos, es preciso que te la escriba como mi último regalo. Nunca pensé que llegaría el momento en el que decidiría renunciar a uno de los focos más importantes de mi felicidad. Tu partida no dejará más que un vacío, pero como un monte que se quema, las semillas del esfuerzo harán que algún día se vuelva a repoblar y que las llamas abrasadoras queden reducidas a un recuerdo convertido en parte de la experiencia. No encuentro valor para hacer de estas palabras acciones, confieso que en lo más profundo no quiero. Me aferro a ti y a los momentos que me regalas, o que me regalabas. Pero mi cabeza se encuentra en lucha constante cuando pienso que juntos tropezamos el uno con el otro. Es posible que seamos incompatibles en muchos aspectos y que el destino se halla propuesto encajar dos piezas de un puzzle que no encajan por mucho que sean empujadas. Y yo no quiero empujar más.



El momento llegó, soy libre.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Eso es ASI


Seré directa:
No tienes corazón si escribes algo así. La gente cada día muere, hay personas desgraciadas que SÍ que llegan a suicidarse porque sus vidas ya no dan para más. ¿Que tratas de ser metafórico?... Muy bien, entonces no dejes que todo el mundo vea tu "mierda", "mierda" que hace referencia a MÍ. Persona a la que insultas indirectamente, a la que intentas anular... y sí, pese a todo soy indiscutiblemente una persona (por mucho que me lo cuestiones). ¿Que no me preocupo?, ¿por qué me tengo que preocupar por una persona que dice que no se puede mover de la cama y horas después está de fiesta? Me harté de comerme tu MIERDA.
Sí, por primera vez me rebajo y te hablo en los mismos términos con los que tú siempre me faltas el respeto. ¿O te crees que puedes ponerme "llévate a todos los tíos que te quieran follar" y quedarte tan tranquilo? Mira, déjate de lecciones de moralidad y respeto, porque tú ni siquiera sabes el significado de esas palabras. Y no me hables de lo que es justo o no porque aquí cada uno tiene su vida y su cerebro con el cual toma DECISIONES.
Si mi decisión fue decirte que no quería volver a verte ni a tener nada contigo ¿por qué insistes?... ¿Cuántas veces me tragué yo las tuyas?
La próxima vez que intentes manipularme por favor, intenta no hacerlo público, porque si me provocas esto es lo que recibes. Y yo no necesito escribir dobles historias ni terceras personas, ni metáforas ni nada de eso que utilizas tú y cuelgas en una página pública para que todo el mundo se compadezca de lo mierda que es tu "ex".

"And in the end the love you take is the love you make" Recibes lo que das, amigo.


P.d: perdonen mis faltas de puntuación y de ortografía, pero es lo que pasa cuando una se enfada.

martes, 22 de septiembre de 2009

Dime que tú sí por favor.

No me dejes en la estacada.
No dejes que busque tus ojos en vano.
Que me interese por ti para nada.
No dejes que te busque entre tanta gente.
Que me ponga roja cuando te vea.
No me dejes soñar para estamparme con la pared.
No dejes que esto crezca, si no vas a cuidarlo.
Esta vez quiero guardarte en el disco duro de la memoria, y encerrarte dentro.
No dejes que vuelva a resetear para olvidarme de cómo te conocí.
No dejes que este tren se pase.
Permíteme equivocarme.
Permíteme pensar en ti.
Dime que tú sí lo harás.

Dime que tú sí por favor.

sábado, 19 de septiembre de 2009

¿Dónde crees que vas, ojitos verdes?

Anoche me encontré de nuevo con sus ojos verdes y esta vez, ellos con los míos. Anoche, en el mismo lugar en el que lo conocí, sentía como en un segundo se derrumbaba todo lo de alrededor, todo se desmoronaba, como si se derretiera cuando te encontrabas a un milímetro de mi. Anoche hablar era tan sólo era una excusa para mantener unidas las miradas. Anoche me robaste un beso en la cocina, a escondidas cuando todo el mundo fumaba y bebía. Anoche me tomaste de la mano y me dijiste "busco el momento". Anoche recordé la primera impresión que tuve de ti y comprobé que no me equivocaba. Anoche tus labios eran dulces y sabían a poco.
Anoche te tuve y hoy por la mañana, ya no tengo nada y de nuevo, todo es efímero.

Nuria.

Necesito decirte hoy, que te quiero pequeña mía.





Su nombre empieza por "n", como "no", como "nauseabundo", como "nunca", como "nada".
Arruga la nariz cuando le sacan fotos, pero es ella la que suele estar detrás del objetivo.
Nuria es sencilla y a la vez compleja.
Nuria llena su habitacion y deja que se la llenen de post-it.
Tiene un amor imposible, o eso parece.
Es romántica, pero detesta los trovadores.
Cuando se emborracha habla aún más rápido.
Le encanta el naranja. Ella en sí, es color.
Bebe café y fuma, pero siempre mantiene su olor.
Escucha música que le hace llorar cuando se siente mal.
Es una chica fuerte y si se derrumba no le dura demasiado.
Recuerda cada una de las fechas de los acontecimientos que ella considera más importantes, no sólo de ella, sino de los demás.
Le gustan los bohemios, los tíos con rastas, con gafas de pasta, los hippies.
Nuria tiene un piercing secreto.
Nuria habla, es abierta y necesita como yo, decir lo que se le pasa por la cabeza.
Es generosa, impaciente y rara. Nuria es rara.
Le gusta Raphael y en el fondo, todos los que la conocemos sabemos que es una hortera.
Hace unos años se la conocía como Ms. Ganchita.
La conocí un 15 de julio. El 15 le persigue, como Abril.
Le gusta el nombre Coré.
Cuando quiere se disfraza de lobona y arrasa.
Nuria cambia a aquellos que conoce, deja huellas cuando pasa.
Le da significado a los pequeños detalles.
Mira al futuro y aunque todos creamos que sueña mucho, está segura de lo que le depara.
Es una chica sin término medio. Es raro que pase desapercibida, quien la conoce o la adora, o la detesta.
Siempre ha llevado el pelo corto.
Tiene ojos de luna y cara de gato.
El sonido que la caracteriza es el de un cascabel.
Es una persona con determinación: sabe lo que quiere y lo persigue.
Pero como todos, a veces se pierde y elige el camino incorrecto.
Ella rectifica. Sabe pedir perdón, sabe decir "vete a la mierda", sabe entregar lo que tiene.
Nuria dice mucho "te quiero", y es muy fácil saber cuando lo dice de verdad.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Relax, we´re young.

Adrenalina.
Adrenalina cuando el aire me da en la cara, huelo el humo de un cigarrillo y estoy en un 4x4 escuchando heavy metal y agarrándome a una de mis mejores amigas mientras veo como su cigarrillo se consume. Adrenalina cuando llega la curva, adrenalina cuando me doy cuenta de que aun tengo 17 años, de que casi no tengo responsabilidades y de que aun me quedan unos cinco días de verano.
Adrenalina cuando me doy cuenta de que tengo la vida en los labios y casi sin estrenar.



Y de nuevo un diente de león. Porque sí, para mi es un símbolo de algo.

Lista básica


Nunca he sabido silbar, tampoco inflar globos. Lloro como una niña.
Suelo pensar al despertarme que lo que he soñado es real.

Tengo la manía de recoger y tirar lo que otros tiran al suelo.

Soy incapaz de calcular mentalmente.

Olvido constantemente y sin embargo hay cosas que siempre recuerdo.

No sé enfadarme de verdad. Me encantan las sorpresas.
Me gusta analizar los gestos de la gente.

Para mi, algunos ojos marrones, son dorados.
No entiendo a la gente que diceque no soy tímida.
Prefiero ducharme con agua fría.
Detesto los días en casa.
No me gusta dormir hasta tarde.

Imagino videoclips de mi vida.
Siempre he querido escribir un libro.

No sé mover la nariz, ni las orejas, ni sé doblar la lengua.

Me tuerzo el tobillo a diario, pero nunca he tenido un esguince.

Necesito contar lo que se me pasa por la cabeza.

Adoro los potajes desde que puedo recordar.

Siempre me como la mitad de un plátano y dejo la otra.

Me agobia no oler a perfume.

Cambio amenudo de estado de ánimo.

Me da miedo estar sola.

Me encanta hacer listas.
Admiro a la gente a la que se le da las matématicas.

No me gusta especialmente el chocolate, ni siquiera las chuches.
Odio llevar el pelo recogido.
Digo "auch" cuando hago daño a alguien.

Me encantaría ser más alta.
Nunca he encontrado el parecido entre mi madre y yo.
Me gustaría pasarme el día hablando en inglés.
Suelo quedarme mirando a los demás, luego sonrío.
Sigo sin entender por qué intimido (a determinadas personas).
Me gustan las fotos estúpidas.
Adoro los nombres raros.
Me agobian los tíos babosos (que no es lo mismo que cariñosos)
Tengo un perro al que le encanta la lechuga.

Mi padre parece un pirata.

Es raro que no hable en sueños.

Odio la palabra "ains", "coño" y el chorizo.

Habia una vez..


Me encantaria quedarme quieta, no tomar decisiones, respirar libertad acompañada. Vivir sin condiciones, vivir de cualquier manera. Me encantaría no pensar tanto, ser unidireccional. Que no existieran complicaciones, que sólo exista una estación. Que estuvieras por siempre en mi camino. Que pasaras un día en mi cerebro. Que todo lo que pienso no pareciera en palabras tan frío, tan escaso. Me encantaría ser totalmente trasparente a tus ojos. Que tuvieras los míos. Que fuera posible. Que no existan más comienzos para mí. Me encantaría no ser tan complicada. Poder dar el cien por cien de lo que tengo. Dejarme llevar. Renunciar. Borrar la palabra nostalgia. Impedirte desaparecer. Pensar un poco menos, vivir un poco más. Guardarme la alegría. Derrocharla. Me encantaría no ser tan humana.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Ay, ay, ay.



No me encuentro, no me conozco, no me entiendo, no me defino, no me limito, no me acepto, no reflexiono, no pienso. No me lleno, ni me vacío, ni me mantengo, ni hago intentos, no me esfuerzo. Me contradigo, me anulo, cambio. No me siento cómoda, no me siento.
No hay pérdida comparable a la de sentir que te has perdido a ti misma.


Pero ¿saben una cosa señores? (y aquí viene mi notita optimista)... ya me buscaré.





El chico que me quitaba la ropa y el aliento.

Hoy me derretía por ti cada vez que me mirabas, que me dabas un abrazo inesperado, cada vez que te reías. Hoy me di cuenta de lo perfecta que era tu sonrisa, de como tus pómulos se hacian regordetes al hablar, de cómo me mimabas cuando estaba en la cocina. Me di cuenta de que tu mano buscaba la mía, de que tu piel es suave, de que tus ojos son raros. Me di cuenta de que mis "te quieros" no son de esos que se dicen por costumbre, son "te quieros" de esos que se dicen de vez en cuando, como algo sorprendente, algo que no se espera. Hoy la despedida se me hizo corta, hoy sé que estarás más cerca y que no podré verte y empiezo a echarte de menos...

NO estoy de mal humor.

No me gustan los días grises y la humedad.
Que me toquen el ombligo.
Que me hablen demasiado cerca.
Odio que me analicen.
Que no me miren a los ojos cuando hablo.
Odio las despedidas.
Los besos que no te di.
La nostalgia, la melancolía y lo que dejé escapar.
No me gusta el vinagre, el chorizo, la mayonesa y la mantequilla.
No me gusta que las cebollas hagan llorar.
Los compromisos y las obligaciones.
La palabra "coño".
Que me digan que estoy de mal humor.
Que me creen ilusiones.

Me creas mundos... y me los destruyes

Ya no quiero más besos oxidados que me dejan mal sabor de boca. Ya no quiero más sábanas frías porque me envenenan las camas de tacto no conocido. Ya no te guardo rencor, ni pena, ni te guardo despedidas, ni te guardo sexo, no te guardo silencio, no te guardo mis letras, no te guardo canciones, no te guardo mi voz... porque ya no quiero guardarte.








Miento.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

My song.



Who will love you?
Who will fight?
Who will fall far behind?

martes, 8 de septiembre de 2009

Give me your last day

Mientras la luna aparece y desaparece tras las nubes de una noche fría...

-¿Qué día es hoy?

-Hoy es siete de septiembre.
-Te equivocas, hoy es 15 de agosto. Venga, ¿qué día es hoy?
- ... ¿15 de agosto?
-Así me gusta... Así podemos volver atrás, como si nada de esto hubiera pasado.
-Está bien, hoy es 15 de agosto.










- Entonces adiós, han sido los últimos quince minutos, ¿no?
-Supongo... Que te vaya muy bien, nos veremos cuando mis tetas empiecen a caerse, cuando tú seas un empresario importante y yo siga con cara de niña. Hasta entonces, esto es un hasta luego.

Y el último recuerdo que guardo de ti es aquella luna, y te imagino caminándola
despacito, como cuando te alejaste temporalmente, paso a paso de mí.

lunes, 7 de septiembre de 2009

.


Hay cosas que es mejor mirar teniendo los ojos bien cerrados... En la estación del recuerdo los trenes pasan rápido, llenos de personas que van, que vienen y que vuelven. En la estación del recuerdo las despedidas no se entienden como oportunidades para dejar pasar lo que nos hizo daño, para empezar de nuevo. La estación del recuerdo está llena de nostalgia, de anhelo, de tiempos mejores... de tiempos peores, de errores, de mariposas en el estómago, de lágrimas. Pero ¿saben?, debemos afrontar el miedo. Debemos permitirnos recordar de vez en cuando y jugar cara a cara con el pasado, para darnos cuenta de que por suerte o por desgracia, el presente es diferente. Y es tan preciado que SIEMPRE podremos construirlo a nuestra manera. Ese es nuestro mayor regalo, un folio en blanco en el cual siempre podremos trazar y dibujar, e incluso borrar lo que no nos guste.

2:20

A estas horas en las que la gente normal duerme y la gente como yo piensa, una se da cuenta de que...
Querer es como fumar un cigarrillo: respiramos, mantenemos dentro hasta que se puede el humo y después, no queda otro remedio que dejarlo escapar. Y así, el cigarro se consume.
Y quien no entienda una metáfora, que no intente entender la vida.

Como dijo Sabina: "tenemos silencios, tabaco, razones"

Entre tanto barro...


Todos los días me tengo que recordar lo fuerte que soy, así que hoy no seré menos señores. Aunque me sienta culo, yo de esto salgo solita. Yo me lo guiso, yo me lo como. Sí, mi mierda es mía y sólo mía, así que a disfrutarla, que la vida son dos días.
Y a mi no me hacen falta caparazones, ni huir del dolor, ni encerrarme de manera tonta, así es la vida... unos días abajo y otros arriba. Unos días me siento invencible y otros me siento podrida por dentro. Pero aqui estoy, me tengo a mi misma y eso basta. Nadie va a derrumbarme a no ser que yo lo permita, así que me autoconvenceré de nuevo porque NADIE me va a pisotear, ni me va a humillar, ni va a hacer que me sienta mal. Ya está bien de pedir que me cuiden,
aquí estoy yo hoy cual heroína de película de acción para rescatarme y refugiarme del miedo. En fin y al cabo, eso es todo Alba, miedo. No, señores, no... Alba María Morell Saavedra se niega a rendirse. Y como decía mamá, "pa atrás sólo para coger carrerilla". Ya lo dije una vez, a lamentarse menos y a vivir más.







Verde color esperanza, ¿no?

martes, 1 de septiembre de 2009

Cómo te quiero...

Eres tan dulce que haces que el azúcar parezca sal.








Me llenas y me desbordas.

VIVA LA VIDA. (sí, otra vez)


Como esos momentos en los que piensas que pase lo que pase ha valido la pena vivirlo. Y aprender. Saborear el momento y desear que nunca pase de largo. Sentirse protegida y abrazar hasta que duela. Y preguntarse por qué no supe que cada segundo tuvo su significado. Y dejarse llevar y sentir sin tener miedo. Porque el miedo lo enmascara todo y lo tiñe de color gris. Pero hasta así en un segundo, el gris parece añil... y lo malo se convierte en bueno y todo cobra sentido. Y pase lo que pase mañana, habré vivido, y por momentos así me habré sentido viva. Porque de nada sirve vivir si no has sentido la vida en cada poro. Porque NADA se hace en vano. Todo llega en el momento preciso. Y aunque nunca lloverá a gusto de todos... no se encuentra lo que se quiere si realmente no se sabe qué es. Y ahi está la magia... cuando sin querer aparece ante nosotros. Depender de cada instante y aferrarse a lo que nos llena de vida. Y en un segundo todo parece mejor, y mejor... y lo único que nos queda es permanecer bien quietos para guardar aquel instante hasta que duela.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Tus pupilas se dilatan.

-¿Estás suspirando otra vez?
-No...
-Sí, suspiraste otra vez.- (Se escucha un suspiro)
- Ahora suspiraste tú.
- Me estás volviendo mejor, ¿sabes?

Por pensar que me tenías.

Las cosas pasan, vuelan delante de nuestras narices y nos sentamos y miramos cada instante como si fuera a cambiar algo estando allí quietos, sin hacer nada. Pero la realidad es otra, hay que coger fuerzas y levantarse y caminar todo lo lejos que se pueda sin parar, mirar atrás duele y es un impulso que todos tendremos alguna vez. Yo no quiero volver a mirar atrás, así que te pido que tú también camines. No seré egoísta, te dejaré alejarte de mi poco a poco, hasta que olvides cuál fue el origen de tu camino. Yo empecé a caminar hace tiempo, siempre quise llevarte conmigo, pero sentía que retrocedíamos un poco más. Hasta que me abandonaste y creíste que no sería buena compañía. Duele escuchar palabras que nunca se cumplen... y es que mi lema siempre fue "verbs before nouns", eso quería yo, acciones. Quería saber que alguien me esperaría si me iba lejos, que alguien lucharía por conseguirme, que alguien manifestaría cuánto dolían los días en los que yo estaba ausente. Y ahora las palabras que rebotan en mi cabeza son latigazos que duelen, duelen porque tu voz es la que las pronuncia. Te prometí una vez que dijeras lo que dijeras siempre guardaría en mi memoria momentos mejores y borraría los que me hubieran lastimado. Y así haré. Nunca te mentí.
Yo quería que me cuidaras sin pedir nada a cambio, sin cuestionarme por qué deberías de hacerlo. Yo no quería escuchar frases como "respondo a quien se preocupa por mi", sabes que es injusto porque siempre me preocupé.
Y tú, tú siempre intentaste retenerme un día después.

domingo, 23 de agosto de 2009

Beating faster, faster... and faster.


Hoy es 23 de agosto, sí, lo es...

Y hoy tengo la cabeza y el corazón tan acelerados que es imposible que escriba algo con sentido. Sólo sé que me gustan tus lunares, tus besos y todo aquello, que el estómago me da un vuelco, que me gustas TÚ y punto.

Y sigue resonando en mi cabeza que HOY es 23 de agosto y no cualquier otro día, que guarde tu cordón rojo bien cerca. Suena en mi cabeza "Let's get these teen hearts beating. Faster, faster " y me miro al espejo y me hace gracia esta cara de atontada. HOY todo me da igual. Todo es nuevo y todo me encanta. Hoy me encanta el mundo y me encantas aun más y más TÚ.

sábado, 22 de agosto de 2009

21 de agosto.

Un día, en casa de una de tus amigas, recibes una petición de amistad de esas del tuenti que todos o casi todos conocemos, aceptas y ahí comienza todo.

Entonces de repente te ves eligiendo con cuidado la ropa que llevarás esa misma tarde, cuando por segunda vez lo veas. Te ves escribiendo una notita para recordar que no debes perder los nervios y que debes dejarte llevar, la guardas en tu bolsillo porque eso te hace sentirte más segura.. Entonces sientes miedo... a que no salga bien. Y te impresiona comprobar que tienes miedo... ¿eso significa que le das importancia?... Subes al tranvía mirando a cada minuto el reloj para comprobar que no llegarás demasiado tarde ni tampoco demasiado temprano. El viaje se hace eterno, a pesar de que has encontrado casualmente alguien con quien hablar. Ahí estás, has llegado a la parada y escuchas como se abren las puertas del tranvía con su sonido particular.. Las cosas no han salido como querías y llegas diez minutos antes, odias esperar. Y... qué sorpresa, allí está él esperándote a ti. Caminas despacito y entonces sientes un poquito de calor en tu bolsillo y recuerdas que debes dejarte llevar. Así, lo abrazas, lo besas y todo empieza a ser mágico. El calor es asfixiante y te preocupa que al darle la mano se produzca el típico momento sudoroso, pero qué más da... Caminando calle arriba empiezas a darte cuenta de cuánto te ha gustado ese beso, y no tardas en repetirlo. Después de dos horas juntos todo parece distinto, y el ambiente de tensión da paso a una tarde entera de acuchones, dos cervezas fresquitas y 14 euros mal gastados. "Up", ese es el nombre de la película que has visto... y de hecho, es lo unico que recuerdas de ella, porque tus ojos no encontraron mayor entretenimiento que repasar cuidadosamente a la persona que se sienta a tu lado. Tus manos no pueden separarse de las de él, tu cabeza descansa apoyada en su hombro y cada vez pareces estar más y más cerca. Notas un cosquilleo en tus mejillas, es su pelo. Dulcemente escuchas un susurro en tu oído, adivinando con cada palabra un... "qué chica tan tierna..." Al salir del cine, todo es aun mejor. Los abrazos siguen, los besos siguen... Pasan las horas y llega la medianoche, es hora de irse y aunque no te has ido ya notas su ausencia.
Y es que yo no te conocía... y ya te echaba de menos.

domingo, 16 de agosto de 2009

2:32

Porque el 15 de agosto está acabando, quiero recordarte...
Que te comprendo.
Que puedes contar conmigo.
Que tus ojos son dos lunas cuando hablas de él.
Que siempre me recordarás a un gato.
Que me gusta compartir mis recuerdos contigo.
Que quiero escucharte.
Que NUNCA es demasiado tarde.
Que lo magnifico de sentirse vacia es que puedes volver a llenarte.
Que en mi calendario sólo veo febreros.
Que agosto siempre estará en el tuyo.

Oil and water.


No sé como terminará todo esto, no sé si tendrá fin, si realmente lo nuestro es una historia interminable. Si las promesas que hicimos nos persiguen para recordarnos lo que son, promesas. Quizá porque un día dijimos "para siempre"; esto es un absurdo, un ciclo que no se cierra, una herida que no sana, el vinagre que hace que escueza, la tirita que la cuida. Algo contradictorio, algo que no puedo dejar. No puedo dejarte. Estemos juntos o separados, siempre serás parte de mi vida, algo más que un recuerdo. No soy la persona adecuada para ti y tú tampoco me convienes y después de muchos intentos nos hemos hecho daño, pero algo sigue vivo. Tal vez este no es nuestro momento, quizá nunca lo sea. Pero presiento que te encontraré dentro de un tiempo, cuando los dos aprendamos a dar el brazo a torcer, cuando hayamos madurado, cuando nuestras preferencias no sean incompatibles... entonces podré decirte que te quiero, que nunca he dejado de quererte y que todo lo que dije o hice tuvo sentido.


"Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado."

Agosto se disfraza de febrero.


-Quiero tener un novio vampiro.
...
Y entonces noto tus labios en mi cuello.

-Podría tomármelo como una indirecta.
...
Entonces sonríes y me vuelves a besar.

VIVA LA VIDA



Nadie hace caso al agua que se evapora después de la lluvia, cuando vuelve el sol…
Poco importa si en esa agua están también las costosas lágrimas de llorar por amor, por dolor; el agua se evapora, vuelve en el aire y regresa a nuestros pulmones respirando el viento que se atropella en el rostro; y las lágrimas vuelven dentro de nosotros como las cosas que hemos perdido… Pero nada se pierde en realidad.
Cada segundo que pasa, cada luna que sale, no hacemos otra cosa que decirnos:
Vive, vive y ama aquello que eres,
como quiera que seas, donde quiera que estés,
mira hacia arriba, hacia el sol, cierra los ojos y no te canses nunca de soñar.
La vida es demasiado breve para no ser feliz

sábado, 15 de agosto de 2009

Efímero.


Nunca antes me hubiera fijado en alguien así...

Lo recuerdo apartado de la multitud, sonriente, con aquellas gafas que escondían la expresión de sus ojos. Entonces noté que el objetivo de una cámara apuntaba a mi cara mientras hablaba. Nada me había llamado la atención de él demasiado y sin embargo no es alguien que pase desapercibido... Lo recuerdo diferente, extravagante, una persona que desprendía personalidad con tan sólo observar su forma de vestir. A pesar de todo, eso no hizo que me fijara en él... almenos eso no. Las gafas de sol dejaron al descubierto una mirada totalmente diferente a la que hubiera imaginado. Sus ojos verdes no guardaban la expresión de "tipo duro" que mi mente había creado, la expresión de chicos como él, el misterio forzado de quien se esfuerza por ser diferente. Sin duda, él lo era. Sus ojos, de una dulzura asombrosa, no pretendían aparentar, sus ojos sonreían a la vez que él lo hacía. Me hubiera gustado poder decir que se posaron en los míos por casualidad. Me hubiera encantado decir que aquel momento dio paso a "algo nuevo" y que quizá en su cabeza él también imagine un texto como este. Me gustaría haber adivinado si al despedirse se preguntó si algún día me volvería a ver.
Lo único que guardo es el recuerdo efímero de sus ojos verdes. Otro motivo para reprocharme las veces que no he luchado por una posibilidad entre 100, posibilidad que algún día podría ser mía. Pero "el amor camina libre como el alma de la gente", y esta vez no quiso detenerse a descansar a mi lado.

viernes, 14 de agosto de 2009

No lo dejes escapar.

Hay 489238272 millones de veces en las que me sorprendo comparando mi vida con la escena de la película "La Boda de mi mejor amigo". Esa en la que ambos se encuentran paseando en un barco o bote, lo que sea, y comienzan a sincerarse el uno con el otro. La música suena y empiezan a bailar, entonces como todos sabemos se produce el típico momento en el que las miradas se cruzan y es evidente lo que va a pasar. Justo entonces el barco pasa por debajo de una especie de puente (recuerdo vagamente los detalles de la escena, pero lo que importa es la idea) y la sombra hace que todo se oscurezca un poco más, que parezca un poco más tenue. Es el momento idóneo, ambos siguen observándose, pero ninguno de los dos se atreve a hacer de lo evidente un hecho. Así, el barco pasa el puente, regresa la luz del sol, desaparece esa sensación de intimidad de la que por unos segundos creyeron disfrutar. Se alejan sabiendo que lo han dejado pasar, que el momento pasó, que ese era "el momento".

Es una escena que se me ha quedado grabada en la memoria, una imagen que me viene cada vez que me planteo si hacer o dejar de hacer algo. Quizá mucha gente piense que soy impulsiva y que por lo tanto actúo por impulsos sin detenerme a pensar. Lo cierto es que sí que pienso.

¿Esto se repetirá?, ¿volverás a tener esta oportunidad mañana?

Siempre será preferible que me arrepienta de haber hecho algo a arrepentirme de no haberlo hecho, con la primera acabaré aprendiendo algo...



... Me paso el día preguntándome y buscando y cuando obtengo la respuesta y encuentro lo que buscaba no está a mi alcance, demasiado tarde.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Este nunca no esconde un ojalá.

-¿Sabes una cosa?... "Ella", sí, la chica de la que hablaba... nunca fuiste tú.

... crash

un préstamo


Espero, seas quien seas, que escapes de este lugar. Espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren.Pero lo que espero por encima de todo es que entiendas lo que quiero decir cuando te digo que aunque no te conozca, y aunque puede que nunca llegue a verte, a reírme contigo, a llorar contigo o a besarte, te quiero. Con toda mi alma, te quiero.

Memories.



Son tantas las veces que empiezo a escribirte y tan pocas las veces que de algún comienzo encuentro la manera de describirlo, que creo que quizá por mucho que lo intente no hay palabras para esto. Cuando pienso en ti no consigo poner todos mis pensamientos en orden y puede que sean demasiados como para llegar a entenderlos o describirlos. Sin embargo, lo común de todos ellos es que sean como sean: miedo, alegría, tristeza, anhelo; están causados únicamente por ti [...]
A veces me encantaría parar el tiempo o incluso adelantarlo unos años para asegurarme de que no vas a esfumarte de mi vida. Te necesito tanto… .Ojalá pudiera disfrutarte a cada momento de mis días y mis noches, nunca habrá tiempo suficiente para hacer que cuando te vayas no te eche de menos. Tú haces que mi cabeza rechace la palabra "imposible"

Versos dedicados.

Vivo en un mundo de locos del que nadie me salva
Exprimo cada noche esperando que vuelva el alba.

Déjame un hueco en tu cintura, sirena de mi Laguna.
Deja recorrer tus dunas con locura, tu estructura.
Tan bella y pura.
Que me deja ver su hermosura en el momento que la noche deja de ser oscura.

Autorretrato.


Ella cree que la gente puede cambiar, espera pacientemente a que ocurra. Es incapaz de enfadarse y sin embargo se enfada constantemente porque todo no sale como ella quiere. Espera ser sorprendida y le encanta sorprender. Mira cada cinco minutos su móvil. Cree que nada es tan efímero como parece. Se fabrica un caparazón cuando algo le hace daño y lo rompe a la ligera. Sonríe. Odia no tener qué hacer. Pretende tener control en lo que ni siquiera está a su alcance. No entiende a la gente que se rinde. Se cansa de luchar cuando nadie lucha por ella. Cambia constantemente. Cree que cambia. Llora acompañada. Ríe por cualquier cosa. Tiene miedo a sí misma. Confía en todos los que la rodean. Se conoce. Es impredecible y predecible a la vez. Siente lo que niega. Nunca niega lo que siente. No es difícil adivinar lo que quiere, pero es difícil que ella lo sepa de verdad. Hay cosas que no consigue entender. Es ingenua, incapaz de sospechar algo malo. Detesta dormir sola. Busca el destino y cree no encontrarlo. No puede vivir sin música. Explica lo que imagina dibujando. Escribe porque cree que lo escrito nunca cae en el olvido. Le gusta mirar atrás, aunque a veces no le haga feliz. Es nostálgica, irrealista. De vez en cuando ama la soledad, otras veces la teme. Cuando era niña se enamoró de una nube. Sabe escuchar el silencio, pero no sabe provocarlo. Calla aun teniendo mucho que decir. Ella no es todo lo que parece, pero la apariencia no lo es todo.

martes, 11 de agosto de 2009

Camíname.



Hace tiempo que me cuesta distinguir los principios de los finales. Cuando creo que empieza algo me doy cuenta de que realmente estoy cerrando o dando por acabado otra cosa diferente. Cuando digo que algo acaba, me equivoco y me sorprendo empezando de nuevo. Cuando pienso que algo continua, está acabando poco a poco. Ya no confío en los inicios, tampoco en los finales. Sólo confío en lo que fluye y surge, lo que se queda conmigo y lo que queda en nada. Nunca me gustaron las definiciones porque todo es demasiado complejo para ser definido.

Así pues, sigamos caminando.

Otra de mis aficiones, hacer listas.

He aquí una lista de las cosas sin las que no quiero irme de este mundo:

Quiero escalar el Everest.

Quiero nadar en una piscina de cotufas.

Quiero tener mi propia canción y emocionarme escuchándola.

Quiero enamorarme y hacer locuras.

Quiero ver una aurora boreal.

Quiero comer mentos y beber coca cola a la vez.

Quiero ser la chica de un videoclip.

Quiero ser pelirroja.

Quiero gustarme.

Quiero probar los caracoles.

Quiero viajar por todo el mundo.

Quiero fugarme de casa una noche.

Quiero casarme una noche en la playa y olvidarlo al día siguiente.

Quiero llegar a lamerme el codo.

Quiero aprender a tocar algún instrumento decentemente.

Quiero bailar en una compañía.

Quiero hacer cualquier tipo de deportes de riesgo.

Quiero ver una estrella fugaz.

Quiero volar una cometa.

Quiero darle un puñetazo a alguien.

Quiero escribir una canción.

Quiero haber hecho algo de lo que poder sentirme orgullosa.

Quiero aprender a escupir decentemente.

Quiero bañarme en un río.

Quiero tener una foto delante de las Cataratas del Niágara.


Quiero conducir lo más lejos posible escuchando metal.





Tentenmpié.













No me acordaba de que las lágrimas no arreglaban nada...
Así que optaré por vivir más y lamentarme menos.

Simple.


Take me away.

Quizá, quizá, quizá...



Cuando todo el mundo se ha ido queda alguien. Quien refugia con un abrazo de toda una tormenta., dibujando espirales con la yema de su dedo, trazando en un segundo la estela de una historia. Un comienzo eterno y un cambio infinito. Un sí incondicional, la imperfección aparentemente perfecta. La locura compartida, una promesa que pende de un hilo. Diez mil recuerdos prematuros. Quien no me pierda para poder recordarme. Quien se pierda teniéndome y no me pierda para comprender que me tuvo. Cada mañana al abrir los ojos encontrar una mirada curiosa, una pupila dilatada, el latido desbocado. Alguien que imagine conmigo videoclips de nuestras vidas. El olor inconfundible escapa de cada poro. Alguien que no pierda de vista el caminito de mis lunares, quien vigile las arruguitas de mi sonrisa para que no desaparezcan. El que no me deje caer en el vacío, quien me impide sentirme vacia. Quien en las noches de bares me preste su suéter y me mienta diciendo que no tiene frio. Quien entiende que soy una cabezota, y le haga gracia. El que no me quiera cada dia un poquito más, pero me quiera un poco mejor. Quien me lance te quieros, aunque no hagan falta. Quien me cure la soledad aun estando sola y me mande mensajes a las tantas. Alguien capaz de llamar a mi puerta cuando no lo esperaba, quien me susurra al oido que me cuide mucho. A quien repetir una y otra vez lo que decía. Quien se distraiga con el movimiento de mis labios al hablar. Quien espera que me quede cuando todo el mundo se ha ido. Alguien que no tema mirar fijamente. Que me encuentre extraña y me analice sin querer encontrar mis defectos. Que se de cuenta de cuáles son y los odie y ame a la vez. Quien arriesgue y pierda el tiempo conmigo, y se sienta afortunado. Que sea imposible una sola despedida. Aquel que crea que no pido demasiado. Quien mire atrás para ver como me voy. El que me quiera recién levantada, dormida, al derecho y al revés.

Verbs before nouns.



Para que las palabras se conviertan en hechos.
Para regalarte cada una de ellas.
Para que sean escuchadas, leídas.

Para que descubras que siempre fueron para ti.

Para compartirlas sin condiciones.

Para
que formen frases.
Para que mis frases creen textos.
Para que los textos cobren vida.
Para que no mueran en la memoria.

Para que nunca puedan caer en el olvido
.